sábado, 22 de septiembre de 2007

sábado, 1 de septiembre de 2007

Donde dije digo

La mayor parte del tiempo que duró el pleno de ayer se empleó en revisar actas de anteriores, corrigiendo, matizando y, en algún caso, discrepando profundamente sobre lo que se había manifestado -e, incluso, ¡¡votado!!- en las distintas sesiones. Se trata de una tarea tan compleja, ya que es difícil recordar el contenido exacto de las intervenciones, como absurda, porque es fácilmente solucionable: Grabemos los plenos y así, será posible recoger exactamente lo que cada cual dijo y votó.
De nuevo, a la propuesta de grabar el contenido de los plenos, el Partido Popular se niega. ¿Por qué? Es difícil de entender qué problema puede haber al respecto si no se tiene intención de tergiversar ni de ocultar lo que se dice. Estamos en las mismas que ante la negativa de realizar los plenos en algún local del ayuntamiento con mayor capacidad de aforo para que los vecinos interesados en asistir al debate sobre las cuestiones PÚBLICAS -donde se decide en qué se gasta el dinero de todos, qué se hace y qué no- puedan hacerlo sin tener que agolparse en el pasillo, donde no se escucha nada.
En definitiva, se aprecia un preocupante interés manifiesto por parte del gobierno municipal de que el pueblo, a quienes han de representar, sepa cuanto menos mejor y nunca de primera mano. Así les resultará más fácil trasladar esa imagen de Burguillos que tan poco tiene que ver con la realidad y a la que nos tienen tan acostumbrados.